Con la tecnología de Blogger.
RSS

Australia-Sydney (primera semana de Abril 2012)

Possum en Hide Park
La gran ciudad de Sydney fue nuestra puerta de entrada a Australia. Pese a no ser la capital de este inmenso país, es la urbe más poblada de toda Oceanía.
Utilizamos de nuevo la red de “Couchsurfing”, y nos alojamos en casa de Egie, una chica muy simpática y amable. La misma noche de nuestra llegada, nos llevó a Hide Park para ver los Possum, especie de grandes gatos nocturnos que viven en los árboles. 
Y es que en este país puedes ver precioso periquitos en cualquier parte, cacatuas blancas en los tejados o ibis buscando comida en las papeleras. Son como nuestros gorriones, a nadie molestan y se les respeta. También con ella fuimos a un concierto de Jazz-Latino-Australiano, cerca de su casa, ya que en su barrio hay mucha vida nocturna y restaurantes de todos los países. A Egie y a su perrita, Jacinta, les gusta andar, como a nosotros, así que otro día fuimos los cuatro a un parque, el Centenial, que es enorme. 
Con Egie en el concierto
Sydney es famosa por sus playas, muy buenas para hacer surf, y entre todas la más famosa es Bondy beach y por eso nuestra anfitriona nos llevo a conocerla y a recorrer el sendero marítimo que pasa por bonitos acantilados, playas y mansiones junto a la costa.
Bondy Beach
Por supuesto que no olvidamos visitar el centro de la ciudad, empezando por la Casa de la Ópera. Pese a haberla visto tantas veces en documentales, es una construcción tan original que da gusto verla en directo. Varía mucho la imagen según la perspectiva desde que se contemple y el momento del día en el que estés. Pudimos apreciarla por casi todos los ángulos y tanto por la mañana como atardeciendo (al amanecer era demasiado esfuerzo...).
Paseo con Jacinta
Junto al muelle de viajeros (Circular Quay) está el gran puente Harbour Bridge, cuya estructura se puede recorrer asegurado por un arnés, pero no dejé a Encarni hacer esa locura, jejejejeje.
El barrio de The Rocks es el más antiguo de esta ciudad, y ahora tiene muchos artistas, mercados, restaurantes y un aire bohemio a la vez que turístico.
Opera House, símbolo de Sydney
En el barrio de Chinatown parece que te has trasladado de continente a Asia. Muchos establecimientos chinos: tiendas, comercios de todo tipo, restaurantes, bancos, médicos, peluquerías, abogados,... pero también otros muchos japonenes, thailandeses, malayos y coreanos. En el mercado de Paddy's Market, había frutas y verduras de todo oriente. Al lado, en la sección de ropa y regalos “made in China”, podías encontrar de casi todo, desde una toalla a un reloj. Y de las mejores marcas: calidad auténticamente “copiada”. Casi adosado a este barrio está el “Spanish Quarter”, una calle lena de restaurantes españoles. Decidimos no arriesgarnos a saborear una “paella oceánica” o una tortilla de patatas australiana, preferimos conservar el recuerdo de las de nuestras madres...
El otro muelle muy de moda es Darling Harbour, donde está el Jardín Chino (con sus pagodas, cascadas, nenúfares, bambú y peces rojos), los pubs-restaurantes más “in”, yates deportivos, el museo Naval (con una fragata y un submnarino), un gran parque, un gigantesco cine en 3D, y lo que más nos gustó: un atardecer con colores pasteles mirando al mar.
Atardecer en Darling Harbour
El CBD o Central Business District, es la zona de grandes rascacielos, donde se sitúan las grandes empresas y en sus bulliciosas calles se mezclan los turistas con los ejecutivos tomando café o comprando en las tiendas de moda. Arropada por los altos edificios, se encuentra la Catedral más antigua de Australia: Saint Andrew. Decir “antiguo” en este continente, excepto en lo referente al mundo aborigen, tiene un sentido diferente al europeo. El final del siglo XIX es una época pero que muy remota para ellos. No es raro visitar una iglesia con menos años que nosotros. Y se aprovecha cualquier ruina, construcción, sitio de batalla, etc. para colocarle el cartelito de “Sitio de interés histórico”. Normal que alucinen cuando vienen a nuestro continente.
Nos encantó el Australian Museum, en especial su grandísima colección de minerales. También hay animales disecados, insectos, aves, dinosaurios, esqueletos, sala de arte aborigen, etc.
La ciudad anocheciendo desde el mar
Tuvimos la suerte de presenciar un espectáculo de canto y baile aborigen junto a la Casa de la Ópera, pero no nos dió tiempo a aprender a tocar el Diggeridoo.
Otro día cogimos un ferri para pasar a la gran playa de Manly y de paso ver la Ópera de nuevo desde el mar. Es una gran playa para surfear, pero con las grandes olas, hay que bañarse con cuidado. Tomamos un buen “fish and chips” y vimos la final femenina del campeonato nacional de Voley Playa.
Como Egie tenía otros invitados en su casa, los dos últimos días nos alojamos en un albergue. Pese a ser la opción más económica, el precio nos pareció muy elevado, como casi todo en este país.
Panorámica en el Circular Quay.
Sydney nos dejó un buen sabor de boca, por ser una ciudad tan cosmopolita, tan llena de vida y con tantas y tan variadas cosas que ver. Y ha sido un lujo tener una amiga allí con la que hemos conversado mucho sobre la forma de vida australiana.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

4 comentarios:

Miguel (Poch) dijo...

estupendo!!! seguir compartiendo estas vivencias!! un abrazo!!

Ignacio Sánchez dijo...

Javi, con las gafas de sol y el perro a pilas pareces una estrella de glam rock!

Alicia. dijo...

Me gustan mucho esos gatos nocturnos.
Me gustaría ver algún canguro por lo menos en foto. Haceros una foto con uno.
Tengo muchas ganas de veros, que acabe el cole y que sean vacaciones...
Os quiero un mogollón. Un abrazo y un beso.
LUNA

Anónimo dijo...

Seguid disfrutando y pasándolo tan "requetebién", o como dirían mis nietos "CHULIPIRULI"
Besos y abrazos fuertotes para los dos.

Publicar un comentario